Todo lo que percibimos está sujeto a interpretación, mejor dicho, es imposible afirmar que algo que ha sido percibido de alguna manera esté exento de un trasfondo interpretativo bien amplio. El comentario de que sólo existimos porque pensamos que existimos puede complementarse diciendo que sólo existimos porque quienes nos rodean piensan que existimos también. Es un debate filosófico complejo, que desde el punto de vista del budismo tibetano Mahayana se explica con el concepto de vacuidad. El concepto de vacuidad significa más que el vacío, o menos que el vacío, pues el vacío implica directamente la ausencia de algo, y es algo a la vez, la vacuidad es un vacío absoluto, la verdadera ausencia de toda interpretación, la existencia no conceptual, la existencia no conceptual de todas las cosas. Por lo tanto no solamente afirma que todo y todos somos iguales, sino que esa igualdad es absoluta mientras no se haya mezclado la base vacua con conceptos interpretables.
La práctica es un poco menos poética, pues todos interpretamos constantemente lo que nos rodea, por ello somos distintos, la expresión “cada persona es un universo” se observa y se vive día a día al tener cualquier tipo de contacto con otras personas.
La práctica es un poco menos poética, pues todos interpretamos constantemente lo que nos rodea, por ello somos distintos, la expresión “cada persona es un universo” se observa y se vive día a día al tener cualquier tipo de contacto con otras personas.
“me gusta”, “no me gusta”, “hace calor”, “hace frío”, "que lindo", "que feo"
La manera en la que nos movemos en el mundo, la forma en la que transformamos muchas formas, figuras, sensaciones y sentimientos en contextos de desenvolvimiento social está en constante movimiento, aprendemos, olvidamos y transformamos lo aprendido, además asumimos inconscientemente realidades ajenas como propias, y seguimos a masas convencidas de que su realidad es idéntica a la de los demás, cuando en realidad estamos condenados, como seres humanos, a ser diferentes, a ver distinto, a entender distinto. Aun así, hay características que nos mantienen unidos y agrupados, que nos permiten entendernos y crear nuestro entorno, que parecen tener vida propia pues técnicamente no las podemos tocar o ver, pero que nos permiten mantenernos agrupados. Estas características forman parte de un entramado inconsciente que define formas semejantes de ver al mundo, de interpretar la realidad. Esta idea se asocia con el concepto de Cultura, aquel fantasma in-invocable que juega con nuestras mentes, que nos genera millares de sensaciones y sentimientos a cada momento, que nos construye y nos destruye, que nos define como individuos, grupos y subgrupos.